sábado, 30 de julio de 2011

El día que explotó el “Cañón”

Este sábado se cumplen 20 años del récord que igualó Carlos Quintana en las Grandes Ligas con seis remolcadas en un inning. Compartió la marca hasta 1999.
El Fenway Park de Boston, uno de los escenarios históricos del béisbol de Grandes Ligas, fue el estadio en el que Carlos Quintana vivió la jornada más memorable de su carrera.
El 30 de julio de 1991, ante los Rangers de Texas, el jardinero e inicialista de los Medias Rojas de Boston, entonces de 26 años, igualó un récord en las mayores al remolcar seis carreras en una entrada. Ese día el “Cañón” explotó.
“Recuerdo al pitcher (Dennis) ‘Oil Can’ Boyd. Fue jugando contra Texas, di un jonrón con las bases llenas y después un doble con las bases llenas”, rememoró Quintana, vía telefónica desde Caracas. “Creo que el récord lo tumbó (Fernando) Tatis”.
Y está en lo cierto. Esa tarde igualó un registro que entonces compartía con Bob Johnson (1937), Tom McBride (1945), Joe Astroth (1950), Gil McDougald (1951), Sam Mele (1952) y Jim Lemon (1959), todos logrados en la Liga Americana.
Después se le unirían Matt Stairs (1996), Matt Wiliams (1997), hasta que Tatis impuso el récord en solitario el 23 de abril de 1999, cuando disparó dos grand slams en el tercer inning del juego que ganó Cardenales de San Luis 12-5 a Dodgers de Los Ángeles.
Pero esa soleada tarde en la Nación de los Medias Rojas, el mirandino aprovechó el descontrol de “Lata de Aceite” Boyd, quien inició el tercer acto con el marcador favorable 2-1, pero otorgó pasaportes consecutivos a Luis Rivera, Wade Boggs y Jody Reed.
Seguidamente Quintana, en cuenta de 1-1, empalmó un lanzamiento hacia lo más profundo del jardín izquierdo, superando el “Monstruo Verde”, para voltear la pizarra 5-2.
“Como (Boyd) había tirado tantas bolas, estaba agresivo, esperando el pitcheo. Si venía por el medio, le iba a hacer swing”, apuntó. “Siempre fui un bateador agresivo, más cuando los pitchers me daban esa ventaja de ponerme arriba, y más a él, que estaba tirando tantas bolas”.
Jack Clark siguió la fiesta con sencillo, pero Mo Vaughn entregó el primer out con elevado al center field. Ellis Burks dio otro imparable y decretó la salida de Boyd, quien fue relevado por Wayne Rosenthal.
El relevista fue recibido por Tom Brunanski con sencillo para plenar las almohadillas y Tony Peña le siguió con doble impulsor de dos más. Rivera recibió otro pasaporte, Boggs continuó con sencillo impulsor y Reed se ponchó, entregando el segundo out y dejando las bases llenas nuevamente para el “Cañón”.
En cuenta de una bola y dos strikes, el criollo empalmó un envío hacia el jardín derecho para traer a dos compañeros más al plato y anclar en segunda con un doble.
“Sólo buscaba pegarle a la pelota. Los jonrones uno no los busca, esos salen solos, y salí a hacer contacto, nada más”, destacó. “Tuve la suerte de que salió, con ese swing atrasado, esa línea hacia primera”.
Fue exactamente después de ese batazo que supo que había entrado a los libros de récords de las mayores.
“No sabía que era una marca. Cuando llegué a la base lo pusieron en la pizarra, pero no sabía”.
Boston anotó 10 carreras en esa entrada y se impusieron 11-6 a los texanos.
El nativo de Mamporal quedó compartiendo el registro en el joven circuito y después se agregaron al grupo Bob Abreu (2006), David Ortiz y Raúl Ibañez (2008), hasta que Alex Rodríguez los eclipsó al empujar a siete compañeros el 4 de octubre de 2009, en el sexto capítulo de la victoria de los Yankees de Nueva York 10-2 ante Rayas de Tampa Bay.
A pesar que su registro ya no está vigente, el ex jugador de los patirrojos aún conserva en su memoria con especial cariño ese juego que vivió hace 20 años.
“Ese es el momento que más recuerdo de mi carrera, aparte de cuatro ponches que me dio Nolan Ryan, que recuerdo siempre”, resaltó Quintana, quien ese año vivió su mejor campaña al ligar para .295, con 11 vuelacercas y 71 remolcadas. “Ese día (de las seis remolcadas) viví mi momento más representativo en el béisbol”.

A la espera
Carlos Quintana sufrió un accidente automovilístico en 1992 que prácticamente lo sacó del béisbol al mermar sus condiciones. Trabajó como técnico en Venezuela con Águilas, Caribes y, el año pasado, con Tiburones, pero no regresará con los salados. “Ahorita ando un poco decepcionado con el béisbol, que yo le he dado tanto y a mí no me ha dado nada. Estaba trabajando con La Guaira, el año pasado, pero ellos ya tienen su nueva nómina. Aquí nos menosprecian mucho los dueños de equipo. Esto es un negocio, pero tampoco el trabajo de uno lo gratifican” expresó el ex pelotero, de 45 años. “Como eso (el béisbol) ha sido tu vida, cuando uno no está en el estadio siente como si le faltara un brazo. El año pasado, cuando me llamaron, me motivé. Pero con esas decisiones que toman, lo que hacen es decepcionarte. Si no sale una nueva oportunidad, me quedaré cuidando a los nietos”.

2 comentarios:

  1. Ojala y deje de beber caña Carlos Quintana. Incorporate a la lIGA NACIONAL DE BEISBOL(LNN)

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  2. estos malditos mamaguevos lo que hacen siempre es hablar paja, Cállate la boca si no tienes algo positivo que decir o algo con que contribuir,, estos sapos estilo (nelson balois)que no han hecho nada por el pais, son los primeros que salen a hablar guevonadas,, que hazaña has realizado tu?? amén de hablar paja de los demas,, quieras tu o no,, CARLOS QUINTANA es recordado por su hazaña en boston,, o si quieres revisa sus numeros con las aguilas del zulia, para que aprendas un poquito. tu vas aser recordado por SAPO. BRUJA..

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